Catalejo: pregunta demoledora
¿De quién son nuestros días? Habían pasado unos 20 minutos de película, cuando esa estocada me disparó un sinfín de interrogantes que, por un momento, me desenfocaron de lo que sucedía en la pantalla. Paolo Sorrentino me hizo disfrutar de una gran película –La Grazia: la belleza de la duda-, pero me sumergió en un mar de dudas en el que aún navego. En su magnífico guion, aparece la pregunta provocativa. Aplauso de pie para la obra; incertidumbre personal para hallar una respuesta razonable. ¿De quién son nuestros días? A como viene el mundo, parece que son de los líderes dispuestos a arrasar con todo con tal de tener razón y más poder. Me suelo ir a dormir pensando que es un milagro que aún no hayamos volado todos por el aire. Encima, el periodismo ayuda poco a mantener la calma. Todo interesa, todo inquieta. En este pago chico que es la Argentina, nuestros días parecen signados por los desvaríos de la política y los corcoveos de la economía. ¿Acaso no son de nuestras familias, de nuestros amigos y de nuestras responsabilidades buena parte de nuestros días? ¿No son de nuestros problemas muchos minutos de nuestras 24 horas? Si encuentra una respuesta esclarecedora, querido lector, ilumíneme.
Otras noticias de Catalejo
1“Agredir está de moda”: los insultos en la Feria del Libro como signo del papel que la ideología juega en el empobrecimiento cultural
- 2
Dos vidas extraordinarias
- 3
Al final, el temido efecto Colapinto no opacó el domingo de Feria: el primer fin de semana cerró en clave optimista
4Catalejo: errores de la civilización







