Lejos del juicio
En los medios, noticias sobre el segundo juicio por la muerte de Diego Maradona: las declaraciones de los acusados, los alegatos de fiscales y defensas, audiencias, imágenes que para muchos serán algo así como el reabrirse de una herida y para otros, tal vez, el irresistible llamado del morbo. Mientras tanto –quizás en el mismo instante en que alguna novedad del juicio intenta viralizarse en redes– la cocinera María Torres hace lo suyo en Villa Fiorito, en el patio de la casa de infancia “del Diego”, donde hoy funciona un comedor. En la foto, Torres está acompañada por Alejandro, un voluntario que la ayuda a preparar el guiso del día. Los rodean murales, recuerdos, objetos que a esta altura son materia de devoción. La muerte del ídolo aquí se transmuta en trabajo, alimento y gestos que dicen que la vida siempre encuentra cómo seguir.
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