¿Qué vas a leer con tu hijo esta noche? La Sirenita, con ilustraciones originales del siglo XIX, y otras joyitas
Seis elegidos para todos los gustos y edades: cómic, poesía, humor, cuentos y un clásico que nunca falla
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A menos de una semana del arranque de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, recomendamos seis joyitas de edición reciente para distintas edades: de una Sirenita para coleccionistas a una historia sobre la búsqueda de la identidad en formato cómic. Pasen y lean. Son imperdibles.
La sirenita, pequeña doncella del mar, de Hans Christian Andersen, y No hay gloria sin pena, una lectura de Miri Molero (Editorial Caja Chica). “Muchísimo más que un cuento para chicos”, dice la autora, traductora y editora en el material que acompaña este combo literario imperdible. “Es un proyecto personal desde la traducción hasta la investigación y la edición –cuenta-. La sirenita es un proyecto que comenzó en mi cabeza hace unos años y fue tomando diferentes formas a lo largo del tiempo. La primera: la traducción del cuento directo del danés original. La segunda fue una suerte de bitácora de esa traducción. La tercera, que es esta idea que ahora les presento nació de la necesidad, justo antes de la pandemia, de generar el proyecto en papel, con las ilustraciones que desde el siglo XIX acompañaron el cuento”.
Presentado en una edición de lujo que incluye una caja con moño al tono, el box de colección de La sirenita incluye el libro de tapa dura, cosido a mano, con una estética en honor al original, y el cuadernillo No hay gloria sin pena, donde la traductora y editora nos invita a sumergirnos en el proceso de traducción del texto original. De tirada limitada, se consigue por pedido.
“Dice Andersen que el fondo del mar era del color azul de la centaurea. Como esa línea del cuento es mayormente eliminada en las traducciones al español, en este proyecto las flores están en la tapa del cuadernillo simulando ser el fondo del mar por donde nada la sirena, están en la tapa de la caja y acompañan al libro en forma de olas-pétalos”. Una joya única para leer a cualquier edad, recomendada especialmente para los que se disfrutan de la trastienda de los procesos creativos. Y de los cuentos fantásticos, claro.
Encuentro al atardecer, de Sergio Andricaín y Royer Ycaza (Océano Travesía). Amarillo furioso, trazos negro y alguna que otra pincelada de blanco: así se presenta desde la estética este libro álbum protagonizado por un chico y un fantasma. Lejos de asustarse frente a la “aparición”, Manuel hace miles de preguntas a su visitante mientras juega con una sábana. Una historia sobre amigos y diferencias para compartir con los más chicos de la casa.
Lucas y Naíta, de Jorge Luján y Sole Otero (Capicúa). El Tiodeloscaminos es un tío muy especial: no sólo le gusta contar cuentos a sus sobrinos, sino que aprovecha para incluirlos como protagonistas de las historias. “Y si no lo recuerda lo inventa”, confirma el narrador y ahí nomás se pone a “recordar” anécdotas que podrían ser ciertas o no. Y no importa. Lo que importa es que sus relatos invitan a los chicos a imaginar situaciones, diálogos y escenas. Y eso también sucede con los lectores.
Detrás de un flan se fue mi caballo, de Patricia Strauch, Mauro Zoladz y Nadia Romero Marchesini (Fondo de Cultura Económica). De la colección Los especiales de A la orilla del viento, un cuento ilustrado con frases breves y delirantes que invitan a una lectura compartida con rimas, humor y mucha imaginación.
¿Y comieron perdices?, de Laura Wittner, Juan Nadalini y Eleonora Arroyo (Calibroscopio). Más humor y poesía en un libro ilustrado que empieza así. “¿Cómo es la cosa? ¿Para ser feliz / hace falta comerse una perdiz?”. A partir de ahí, las narradoras (perdices, por supuesto) proponen cambiar los finales de los cuentos. En realidad, esa frase que las incluye como alimento de los seres felices. Recorren la Cenicienta, Caperucita Roja, Los tres chanchitos, La bella durmiente, Blancanieves y otros clásicos. No se pierdan este libro maravilloso que dan ganas de salir corriendo y abrazar una perdiz (para ser feliz).
Una historia de verdad, de Luciano Saracino y Mora Sarquis (Nazhira). Una historia sobre la búsqueda de la identidad, narrada en formato de historieta. Con referencias históricas y protagonistas reales, como las Abuelas de Plaza de Mayo, el libro acerca a los lectores de hoy (tan tecnológicos y digitales) un tema delicado como la supresión de la identidad: en este caso, es un padre (el de Paloma) el que emprende de la mano de su hija el camino para recuperar su verdadera historia. Emotivo y necesario. No lo dejen pasar.
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