Simple y vital
Es una foto. Pero podría ser una versión contemporánea del tradicional sumi-e japonés. El tono pastel del fondo, las líneas definidas de las ramas, la suavidad de unas aves (Ampelis europeos) en pleno festín. De origen chino, el sumi-e llegó a Japón de la mano del budismo zen y en algo se entrama, también, con el arte del haiku: capturar, en imágenes o en palabras, un instante vital simple, cotidiano y maravilloso en esa plena sencillez. Por lo general, los motivos tienen que ver con la vida natural, y no es casual que Van Gogh, entre otros muchos pintores, los haya estudiado. Aunque la modernidad occidental a veces olvide lo mucho que le debe al refinamiento estético oriental, aquí lo tenemos: un momento en la vida de Tallin, Estonia, capturado por un fotógrafo que, en el gesto de unas aves, vislumbró el movimiento del mundo.
- 1
El libro del año, homenajes a Borges y Bryce Echenique y run run en los pasillos en el segundo día de la Feria
2Oscar Conde es el nuevo presidente electo de la Academia Porteña del Lunfardo
- 3
Las tiendas 24 horas de Kim Ho-Yeon y el impacto de la ola coreana: “El éxito es como la nieve que cayó ayer”
4Nuevo premio internacional para Samanta Schweblin: ganó el O. Henry con un cuento de “El buen mal”







