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A viva voz, París Saint Germain (PSG) grita que quiere desprenderse del delantero argentino Mauro Icardi. Desde hace más de una semana entrena por fuera del plantel principal y está en la lista de “indeseables” del DT Christophe Galtier, por lo que busca club y nuevo destino futbolístico. Sin embargo, la dirigencia enfrenta varios problemas con respecto a esta situación: primero, porque Icardi tiene contrato hasta 2024 y por ende, el club que lo quiera debe pagarlo. Y por el otro, porque el propio delantero y su esposa Wanda Nara (además su representante) rechazaron las pocas ofertas que llegaron.
El principal escollo para que se acelere una salida del rosarino es que tiene vínculo vigente con el club en el que perdió terreno ante la llegada de Lionel Messi y la explosión de Kilyan Mbappé. Además, tiene 29 años, por lo que sus pretensiones económicas no tienen el mejor asidero. Galatasaray de Turquía habría llegado con una oferta formal pero Mauro y Wanda la rechazaron. O al menos, la pusieron en un impasse: en PSG su salario es de 10 millones de euros al año. En Turquía no le ofrecían lo mismo.

Pese a ello, habría nuevas charlas para concretar el cambio, y esa nueva negociación entraría una cesión con el pago de contrato abonado por ambos clubes. Si ese plan de “salvataje” se llevase a cabo, igualmente aparecería otro escollo: PSG pretende que, si lo cede, luego haya una obligación de compra de alrededor de 25 millones de euros. Fenerbahce, también de Turquía, es el otro club que consultó condiciones, aunque no avanzó.
Mauro Icardi desembarcó en PSG en 2019 como refuerzo estelar para la institución luego de su histórico paso por Inter de Milan. La intención principal era que pelee por un lugar en el once titular con Edinson Cavani y que comparta la delantera con Kylian Mbappé. Sin embargo, le costó adaptarse y, a pesar de haber convertido varios goles, nunca logró asentarse en el equipo.
La llegada de Messi para compartir delantera con Mbappé y Neymar el año pasado relegó a Icardi a lo más profundo del banco de suplentes y jugó 1307 minutos en 30 cotejos (media de 43,5 por encuentro). En la mayoría entró de suplente. No ingresó en los octavos de final de la Champions League frente a Real Madrid y ni siquiera fue convocado para los últimos seis partidos de la última Ligue 1.
A pesar de no haber cumplido con las expectativas, los números del argentino en PSG demuestran su innegable capacidad goleadora. Disputó 92 encuentros en los que convirtió 38 goles, lo que le da un promedio de 0.41. Además, brindó 10 asistencias y fue amonestado solamente en cuatro oportunidades.



