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El número ya asciende a 70, entre futbolistas, jugadores de hockey y hasta un piloto de Fórmula 1, que asistieron a las fiestas organizadas por una agencia de eventos de Milán, ubicada en el centro de una investigación de la fiscalía de esa ciudad del norte de Italia por explotación y complicidad en la prostitución.
La orden de arresto emitida por la fiscalía incluye a cuatro personas acusadas de haber dirigido la red ilícita de jóvenes, pero ninguna de ellas forma parte de la lista de jugadores de los clubes Inter, Milan, Juventus, Sassuolo, Hellas Verona, Torino y Monza (Serie B), entre otros, que asistieron a las fiestas.
Los reportes oficiales refieren que los futbolistas no forman parte de la investigación porque ser clientes no representa un delito, mientras se busca determinar cuántos jugadores utilizaron también los servicios de acompañantes y drogas del “gas de la risa”, organizados por la empresa M.A. De Milano.
Éste es el contexto en el que se enmarca el caso, sobre el cual la fiscal adjunta Bruna Albertini arrojó luz con una investigación delegada a la Unidad de Policía Financiera y Económica de la Guardia di Finanza (la Policía de Finanzas italiana). La jueza de instrucción Chiara Valori ordenó ayer el arresto domiciliario para Emanuele Buttini y Deborah Ronchi, pareja de hecho y considerados “promotores y cabecillas” de la organización, y para Alessio Salamone y Luz Luan Amilton Fraga, descritos como “participantes”.
Buttini y Salamone, junto con otros dos hombres, presuntamente mantenían “contactos con futbolistas de renombre internacional” y gestionaban a “las chicas” (alrededor de un centenar, incluyendo acompañantes y “jóvenes de imagen”, en su mayoría de entre 18 y 20 años), empleadas en diversas fiestas, no sólo “decidiendo” dónde debían presentarse, sino también sus “encuentros privados”. La documentación indica que Salamone fue el responsable de conseguir el gas de la risa, una sustancia que pasa los controles antidoping: “Necesitamos globos, estamos en el Duca, en Me Milan”, expresó en noviembre pasado.

También se refiere que estaba “calculando cuánto dinero necesito para recuperar entre el sábado y el domingo”. Su colaborador cercano hizo los cálculos: “Entonces, mil de... (...) luego 3.280 el (...) espera, te lo diré (...) sobre la marcha, quédate ahí, 3.420”. Entre los locales elegidos en Milán, excluidos de la investigación, se encuentran Pineta Milano, Just Cavalli, Dolce & Gabbana Martini, Do Mish, El Porteno Prohibido, el Jazz Café, JustMe, La Bullona, Langosteria Bistrot, Osteria La Risacca 6, entre muchos otros. El servicio se anunciaba en la página de Instagram “made_luxury_concierge”, que también ofrecía espléndidas ubicaciones en Mykonos, Grecia, o San Bartolomé, en el Caribe.
Esto, como lo demuestra la desproporción entre los ingresos declarados y las ganancias en menos de 2 años, que ascienden a más de 1,2 millones de euros (de los cuales más de 194 mil euros fueron pagados directamente por los jugadores) y las cuentas en Lituania, revela la existencia de un negocio altamente lucrativo que, se sospecha, se prolongó durante al menos 5 años. Una joven extranjera confesó, en agosto de 2024, cómo eran las noches de fiesta en los locales nocturnos de lujo de Milán, que, para algunos, terminaban en una habitación de hotel.

La joven habló de sexo pagado, como otras jóvenes, en un apartamento en un edificio de Cinisello Balsamo, en las afueras de la ciudad, donde tenía su sede la empresa “Schemo” y donde también habían instalado una discoteca “ilegal”. Contó que sus supuestos explotadores se quedaban con el 50% del dinero y, según ella, les exigían el alquiler del apartamento. La denunciante asegura que las fiestas continuaron incluso durante el confinamiento y las restricciones a las reuniones por la pandemia de COVID-19.
El documento de la jueza Valori, entre las numerosas escuchas telefónicas, incluida la de un “piloto de Fórmula 1”, incluye varias menos sofisticadas, como el caso de una joven que supuestamente mantenía relaciones con futbolistas e intentaba localizar a una persona para identificar a la “pareja con la que concibió a su hijo”. Se presume que la investigación continuará, incluyendo entrevistas con las jóvenes explotadas para esclarecer la magnitud de la red y la identidad de los implicados. En tanto, los documentos revelan contactos entre un sospechoso y un número de teléfono registrado a nombre de un ex futbolista de Lazio y del Inter.


