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LONDRES, enviado especial.- Solana Sierra quedó muy cerca de la victoria más importante de su carrera. En la cancha 1 del All England Club, la argentina, 56ª del ranking mundial, cayó ante Coco Gauff, número 7 del mundo y campeona de dos torneos de Grand Slam, por 6-3, 3-6 y 7-6 (7), en un partido cambiante, tenso y resuelto por márgenes mínimos. No hubo batacazo, pero sí una actuación que confirmó que Sierra puede competir de igual a igual contra algunas de las mejores jugadoras del circuito.
La derrota tuvo una carga especial por cómo se construyó el desenlace. Sierra sacó 5-4 en el tercer set para ganar el partido y lograr su primer triunfo ante una top 10, pero Gauff le quebró en el momento de máxima presión. Después, en el tie-break definitorio, la argentina volvió a quedar muy cerca: estuvo 7-4 arriba, a apenas tres puntos de la victoria. Sin embargo, la norteamericana hilvanó una reacción de jerarquía, ganó seis puntos consecutivos y terminó llevándose el desempate por 10-7.
La marplatense buscaba su primera victoria frente a una rival del top 10. Llegaba con un registro de 0-3 ante jugadoras de esa jerarquía, todas derrotas sufridas en 2026: dos ante la propia Gauff, entonces número 4, en la United Cup y en Roma, y otra contra Mirra Andreeva, número 8, en Indian Wells. También arrastraba un balance de 1-6 (ahora 1-7) contra rivales ubicadas entre las 20 mejores, con una única victoria de ese nivel: la conseguida ante la italiana Jasmine Paolini, número 13, en Roland Garros. Wimbledon le ofrecía otra oportunidad grande. Esta vez quedó muy cerca.
Esta fue su segunda participación en el cuadro principal de Wimbledon. En 2025, como lucky loser, había alcanzado los octavos de final, su mejor actuación en un Grand Slam, y se había convertido en la primera perdedora afortunada en la Era Abierta -desde 1968- en llegar a la cuarta rueda del cuadro femenino del torneo. Un año después, ya instalada en el mejor ranking de su carrera, volvió a mostrar que su vínculo con el césped londinense tiene algo especial.
Sierra se despidió con la frustración lógica de haber tenido el triunfo muy cerca, pero también con varias señales positivas: estuvo muy cerca de ganarle a la número 7 del mundo, en una de las canchas principales del All England Club y después de remontar un primer set adverso
El primer set fue parejo en el desarrollo, aunque inestable desde el servicio. Hubo quiebres de ambos lados y tramos en los que ninguna logró imponer autoridad de manera sostenida. Sierra se sostuvo con buenos intercambios desde el fondo, pero Gauff fue más regular en el cierre del parcial. La norteamericana redujo sus errores no forzados, encontró más profundidad en los rallies largos y se llevó el set por 6-3, apoyada en una mayor eficacia en los momentos importantes.
La estadística final ayuda a explicar parte de ese dominio inicial de Gauff. La estadounidense terminó el partido con 10 aces y 5 dobles faltas, mientras que Sierra no consiguió aces y cometió 9 dobles faltas. También obtuvo más rédito con los saques no devueltos: 41 sobre 87, un 47%, contra 33 sobre 101 de la argentina, un 33%. En una superficie como el césped, sos números pesan.
Pero Sierra tuvo una reacción de notable madurez en el segundo set. Quebró primero el saque de Gauff y, desde ese momento, empezó a jugar con más decisión. Bajó el margen de error, fue más agresiva cuando tuvo la pelota cómoda y consiguió incomodar a una rival que suele imponer ritmo físico y velocidad de piernas. El parcial se le abrió a partir de una mezcla valiosa: paciencia para construir los puntos y coraje para cerrarlos. Lo ganó por 6-3 y llevó el partido a una definición abierta.
En ese tramo, la argentina encontró una de sus mejores versiones. Aunque Gauff fue más efectiva con el primer saque a lo largo del partido -ganó 39 de 50 puntos con ese recurso, un 78%-, Sierra también sostuvo buenos números cuando pudo jugar con su primer servicio: ganó 45 de 67 puntos, un 67%. Ese dato fue clave para mantenerse cerca, especialmente en los momentos en los que la norteamericana amenazaba con despegarse.
El tercer set fue una pulseada de nervios, saque a saque y punto a punto. Ya no hubo grandes diferencias ni tramos de dominio absoluto. Sierra resistió, buscó variantes y se apoyó en su consistencia para mantenerse en partido. Hasta que llegó el momento que pudo cambiarlo todo: con 5-4, sacó para ganarle a una top 10. No pudo cerrarlo. Gauff, empujada por su jerarquía y por una mayor capacidad para resolver bajo presión, recuperó el quiebre y volvió a poner el partido en equilibrio.
La definición en el tie-break volvió a abrirle la puerta a Sierra. La argentina llegó a estar 7-4 arriba, pero varios errores no forzados y la pelota alta de Gauff hacia su revés terminaron por dar vuelta el match. Del 4-7 pasó al 10-7 final. Fue la remontada de una jugadora acostumbrada a los grandes escenarios.
Not her best tennis, but @CocoGauff has legendary fight, and that is a big part of sport…👏👏👏👏 💪🏼💪🏼💪🏼
— Chris Evert (@ChrissieEvert) July 1, 2026
La estadística también muestra por qué el partido quedó tan fino. Sierra terminó con más tiros ganadores que Gauff desde el fondo: sumó 22 winners, contra 20 de la norteamericana. Pero pagó caro la cantidad de errores no forzados: 45, frente a apenas 24 de su rival. Ese contraste resume buena parte de la tarde. La argentina tuvo iniciativa, generó daño y obligó a Gauff a defender, pero también asumió más riesgos y dejó puntos en el camino.
La paridad se vio, además, en las oportunidades de quiebre. Sierra aprovechó 3 de 7 break points, un 43%, mientras que Gauff concretó 3 de 9, un 33%. No fue una derrota por falta de chances. Fue un partido decidido por detalles: una devolución que no entró, una doble falta inoportuna, un primer saque de Gauff en el momento exacto, una pelota apenas larga en el tie-break.
Sierra, que entrena en la Academia de Rafa Nadal en Mallorca, se fue de Wimbledon con la frustración lógica de haber tenido el triunfo muy cerca. Pero también con varias señales positivas: estuvo muy cerca de ganarle a la número 7 del mundo, en una de las canchas principales del All England Club y después de remontar un primer set adverso. No consiguió su primera victoria ante una top 10, pero ya no parece lejos de ese nivel.
Wimbledon volvió a ser un escenario importante para Sierra. Un año después de su inolvidable recorrido como lucky loser hasta los octavos de final, la argentina se despidió con una derrota ajustada ante una de las grandes figuras del circuito.


