Qué pasó en Hiroshima el 6 de agosto de 1945
Un bombardero, una bomba atómica y una ciudad borrada del mapa; la historia del día que marcó el inicio de la era nuclear
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El cielo amaneció despejado sobre Hiroshima aquel 6 de agosto de 1945. La ciudad, un importante centro militar e industrial de Japón, se preparaba para un día más en medio de la Segunda Guerra Mundial. Nadie imaginaba que, en cuestión de segundos, su destino cambiaría para siempre. Un bombardero B-29, bautizado Enola Gay, sobrevolaba el cielo. A bordo, una bomba atómica, bajo el nombre de Little Boy, aguardaba su liberación.
¿Qué pasó en Hiroshima el 6 de agosto de 1945?
A las 8:15 de la mañana, el Enola Gay, piloteado por el coronel Paul Tibbets, lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima. La explosión, equivalente a 20.000 toneladas de TNT, arrasó la ciudad. Entre 70.000 y 80.000 personas murieron instantáneamente, muchas desintegradas por el calor extremo. Al finalizar el año, el número de víctimas superaba las 140.000, debido a las heridas, quemaduras y la enfermedad por radiación.
Los sobrevivientes, conocidos como hibakusha, sufrieron secuelas de por vida como leucemia, distintos tipos de cáncer, malformaciones genéticas y enfermedades crónicas.
Paul Warfield Tibbets Jr. era un militar estadounidense, marcado por la disciplina y la obediencia. Desde joven soñaba con volar. En 1944, fue elegido para comandar una unidad especial dentro del Proyecto Manhattan, el programa secreto para desarrollar la bomba atómica. “Cuando esto explote, vas a querer estar muy lejos”, le advirtieron. Tibbets aceptó la misión sin dudar.
El Proyecto Manhattan
El Proyecto Manhattan fue un ambicioso emprendimiento científico y militar que reunió a centenares de científicos, entre ellos Robert Oppenheimer, con el objetivo de desarrollar la primera bomba atómica antes de que lo hiciera la Alemania nazi. La operación se extendió por distintos laboratorios y bases en todo Estados Unidos, pero su núcleo más avanzado funcionaba en Los Álamos, Nuevo México, bajo una estricta vigilancia militar.
Tibbets formó el 509º Grupo de Operaciones, donde se seleccionaba a hombres con precisión, sangre fría y obediencia absoluta. El avión elegido, un B-29, fue modificado para transportar la bomba atómica. Tibbets lo bautizó Enola Gay, en honor a su madre. “Sabía que el avión iba a ser famoso”, reconoció.
El lanzamiento de la bomba
El 6 de agosto de 1945, el Enola Gay despegó desde la isla de Tinian rumbo a Hiroshima. Tibbets recordó que Oppenheimer le dio indicaciones sobre cómo escapar de la explosión: “Girá 159 grados en cualquier dirección, tan rápido como puedas”. Tras el lanzamiento, Tibbets realizó la maniobra y logró alejarse a tiempo.
La bomba fue devastadora. “En un microsegundo, la ciudad de Hiroshima dejó de existir”, reflexionó Tibbets en una entrevista con The Guardian. La temperatura en el centro de la explosión superó los 300.000 grados centígrados, de modo que se incendió el aire y creó una bola de fuego de unos 280 metros de diámetro.
Mientras Tibbets nunca expresó remordimiento, el copiloto Robert Lewis escribió en su diario: “Dios mío, ¿qué hemos hecho?”. Tibbets siempre sostuvo que su misión sirvió para terminar la guerra. “Estoy orgulloso de haber comenzado desde cero, planearlo y lograr que funcionara perfectamente… Duermo tranquilo todas las noches”, dijo.
¿Hubo una tercera bomba?
Según Tibbets, tras el lanzamiento de las dos bombas atómicas, había una tercera lista para ser usada. Sin embargo, la guerra terminó antes de que pudiera ser desplegada.
“La bomba de Hiroshima no formó un hongo. Era negra como el infierno y tenía luz y colores blanco y gris, en la cima parecía un árbol de Navidad plegado...”, reflexionó Tibbets tiempo después.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
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