Las ovejas detectives mezcla de la mejor manera a seres humanos con animales digitalizados (y acierta)
Ambientada en la campiña inglesa y adaptada de un best seller de misterio, la película convoca a una audiencia familiar equilibrando drama y comedia
4 minutos de lectura'

Las ovejas detectives (The Sheep Detectives, Reino Unido-Irlanda-Alemania-Estados Unidos/2026). Dirección: Kyle Balda. Guion: Craig Mazin. Fotografía: George Steel. Música: Christophe Beck. Edición: Al LeVine, Patrick Machliss y Martin Walsh. Elenco: Hugh Jackman, Nicholas Braun, Molly Gordon, Nicholas Galitzine, Emma Thompson y las voces originales de Julia-Louis Dreyfus, Bryan Cranston, Brett Goldstein, Patrick Stewart. Duración: 109 minutos. Distribuidora: UIP/Sony. Calificación: Apta para todo público con reservas. Nuestra opinión: muy buena.
Ni solo para chicos ni exclusivamente para grandes. Las ovejas detectives está especialmente recomendada para un público familiar que no suele encontrar en el cine historias dispuestas a poner en juego la curiosidad y la inteligencia de todos sus integrantes.
Si el gusto por el cine no quedó en los últimos tiempos condicionado por historias fantásticas cada vez más planas y aburridas (aunque James Gunn desde las adaptaciones de DC parece haber encontrado una vía de escape) o por la reciente seguidilla de comedias sin imaginación al estilo de Otro viernes de locos, la audiencia intergeneracional a la que apunta Ovejas detectives volverá a casa llena de curiosidad y ganas de preguntar sobre distintos temas, desde cierto imaginario cultural que perdura en el mundo alrededor de los británicos hasta cuestiones mucho más serias acerca de la mortalidad.
Debemos esta ingeniosa y muy entretenida historia, en el fondo llena de nobleza y espíritu clásico, al director Kyle Balda, que después de sus incursiones animadas en los estudios Illumination (Mi villano favorito 3, Minions: el origen de Gru) se anima a mezclar personajes de carne y hueso con animales parlantes, y sobre todo al guionista Craig Mazin, el mismo de Chernobyl y The Last of Us. Seguramente le debemos a él buena parte de la atmósfera sombría que recorre algunos tramos de la historia, pero lo que finalmente triunfa en este caso es otra cosa: un espíritu genuino de comedia (Mazin también firma el guion de las dos últimas partes de ¿Qué pasó ayer?) mezclado con toques dramáticos.
Todo ocurre en un bucólico (y en apariencia idílico) enclave de la campiña británica, donde vive George Hardy (Hugh Jackman), propietario de una pequeña explotación rural en la que pasta un rebaño de ovejas. George las mantiene, las cuida de las enfermedades y antes de dormir les lee novelas de misterio. Esa intriga pasa a ser real cuando el amable pastor aparece de repente sin vida, víctima de un envenenamiento.
Todo se transforma sobre todo para las ovejas, que se nos revelan fuera del ojo humano capaces de expresarse, intercambiar ideas, experimentar distintas conductas propias de los humanos y sobre todo borrar de la memoria cualquier hecho incómodo. El rebaño, todo un muestrario de conductas y gestos, surge de la asombrosa creatividad de los especialistas digitales. Cada ejemplar, grande o chico, tiene su estilo, su manera de ver las cosas y sobre todo la voz de algún actor destacado. Disfrutar en la versión original de escuchar a Julia Louis-Dreyfus, Patrick Stewart, Bryan Cranston o Brett Goldstein es un deleite del que carecerá la mayoría de las copias disponibles para el estreno local.
Encabezadas por Lily, la mejor versión lanuda de la Miss Marple de Agatha Christie, las ovejas digitales diseñadas en tamaño natural encararán la búsqueda del culpable de un modo parecido, salvando las distancias, al de la pandilla de Toy Story. En ese camino se van sucediendo, con admirable equilibrio, algunas secuencias cómicas y otras dramáticas en las que se destacan, además de la animación digital, el aparentemente ingenuo (y muy perspicaz) policía encarnado por Nicholas Braun, que confirma aquí por qué fue el mejor de todos los intérpretes de la serie Succession, y la siempre maravillosa Emma Thompson.
Las ovejas detectives es una adaptación de Three Bags Full, inesperado best seller mundial de la autora alemana Leonie Swann publicado en español como Las ovejas de Glennkill. Mazin y Balda aciertan al suavizar la adaptación para hacerla accesible (y comprensible) a un público familiar. Toda la película sorprende con su ingenio y lo hace desde el comienzo, cuando el león de la Metro (en una producción de los estudios Amazon MGM) en vez de rugir como siempre nos regala un tierno balido.
1Todos los detalles de la ficción vertical de Wanda Nara y Maxi López: coach actoral, la dificultad de concentrarse y un guion a medida
- 2
El cine argentino estará presente en Cannes con una película de 1957
3La Justicia de Brasil reafirmó la condena de prisión para Juan Darthés por abuso sexual contra Thelma Fardin
- 4
El tierno recuerdo de Jane Fonda sobre sus diez años con Ted Turner


