Reseña. El aniversario, de Andrea Bajani
“[…] Él quería que ella no fuera nada para poder ser él algo, y ella no quería ser nada porque ser nada al menos era algo.” Así define el anónimo narrador de El aniversario (Premio Strega 2025), la novela de Andrea Bajani (Roma, 1975), la atroz dinámica que regulaba el matrimonio de sus padres.
Este tipo de análisis se extiende a lo largo de todo el libro como una lupa implacable que el hijo (nacido en 1974) aplica en retrospectiva, diez años después de haber dejado de ver a sus progenitores.
La mayor parte de la historia de esta familia completamente disfuncional, en la cual también hay una hija, transcurre en un pueblo de la región del Piamonte, y sus vínculos están regidos por un patriarcado “más cercano a un totalitarismo”.
El retrato de la madre que va surgiendo se torna asfixiante y desolador, a medida que se suman más y más atributos negativos: “Mi madre estaba dentro de su silencio”; “la atenazaba una forma de timidez muy cercana a la autonegación”; “no tenía cuerpo independiente […] no pasaba de ser una emanación de mi padre”; “sobrevivió dejándose morir”; “era muy propensa a gestos de abyección”. Sólo durante los meses que trabajó como cajera de un supermercado el hijo se atreve a pensar que ella allí “estaba contenta, si no directamente feliz. Que sonreía.”
En contraste con esta mujer que manifestaba una renuncia absoluta a “verse incluida en la vida”, el retrato del padre se caracteriza por su ferocidad. Este hombre se sentía capaz de causar enfermedades en las personas que le desagradaban, “exigía amor a través de la violencia” y necesitaba “asustar para sentirse amado”.
La novela habla de episodios de violencia, pero el narrador no tiene en claro “si mi padre llegó a pegar de verdad a mi madre”. En esas situaciones a esa mujer la embargaba “una suerte de sutil contento”, como si disfrutara de ejercer sobre su marido el poder de enfurecerlo.
Con la misma minuciosidad casi obsesiva se examina el rol que cumplía el hijo (“someterme […] a mi padre para que no se produjera la deflagración era mi principal tarea”), víctima asimismo del abuso paterno. El personaje de la hija, en cambio, queda relegado a un segundo plano y desempeña un papel muy secundario.
En El aniversario Bajani emplea un efecto acumulativo de observaciones que exponen, con el rigor de un bisturí, la patología de esa familia desventurada y que no excluyen las suposiciones, las preguntas sin respuesta y las dudas. A través de un largo proceso de sanación, el narrador debe recurrir a la terapia para superar sus traumas. En conjunto, estas páginas implican la posibilidad de lograr una catarsis definitiva mediante una escritura tenaz y liberadora.
El aniversario
Andrea Bajani
Anagrama
Trad.: Carlos Gumpert
151 páginas
$44.900










