El momento en que un tiburón macho ataca a una hembra con intenciones de aparearse
William Gladstone, especialista en biología marina, logró filmar este curioso ritual de la especie Port Jackson, que incluye mordidas y una lucha salvaje
2 minutos de lectura'

El cortejo y apareamiento en tiburones de Port Jackson es de lo más curioso: cuando el macho comienza el proceso de atracción de la hembra, le muerde la cola, sujetándola, mientras lucha con ella. Finalmente, es la hembra que decide si lo acepta o pelea y se escapa.
Los Port Jackson, a diferencia de la mayoría de los tiburones, pueden comer y respirar al miso tiempo, y usan sus dientes para triturar crustáceos y moluscos. Se encuentran principalmente de noche en las aguas templadas de la mitad sur de Australia y no suponen ningún peligro para los seres humanos.
En cuanto a su forma de aparearse, el profesor de biología marina William Gladstone fue testigo de algunos de estos momentos durante varias inmersiones, en las que su objetivo era filmar los comportamientos de apareamiento de los tiburones Jackson de puerto en la bahía de Cabbage Tree, en Sídney, Australia.

Según William, los machos comienzan su cortejo a la hembra mordiéndola en la cola y sujetándola mientras luchan con ella. El académico le dijo a EuropaPress: “Si la hembra acepta al macho le permitirá aparearse, pero si no, se libera de su agarre y se aleja nadando”.
Otras noticias de Tiburones
Terror. Pescadores vivieron un momento de pánico: un tiburón blanco de cinco metros nadó a su alrededor
Puro suspenso. Dura una hora, domina el ranking de Netflix a nivel mundial y ya es tendencia en la Argentina
Vacaciones soñadas. Charlotte Caniggia nadó con tiburones en Maldivas y mostró cómo fue la experiencia
1Inspiró un clásico de la música universal y, a los 82 años, volvió a desfilar en traje de baño
2Bernardo Stamateas: “Hay padres que solo quieren a sus hijos cuando cumplen sus expectativas”
3Chau al flequillo recto: los cinco cortes de pelo en tendencia este otoño-invierno 2026
4Confucio: “Aquel que se exige mucho a sí mismo y espera poco de los demás mantendrá lejos el resentimiento”








