
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

En la Argentina es común utilizar como molde para tortas las latas que alguna vez conservaron dulce de membrillo o batata. Son amplias, tienen una altura adecuada para preparar bizcochuelos esponjosos y de gran envergadura. Sin embargo, según especialistas, esto podría poner en riesgo tu salud. Enterate qué razón hay detrás y por qué deberías evitarlo.
Posiblemente, si tenés una lata de estas en tu casa, la hayas conseguido gracias a una panadería o almacén de confianza. Históricamente, se incluyó este recipiente como un molde ideal, capaz de dar forma a las tortas de materas o de cumpleaños más grandes, pero muchos aseguran que hay un peligro latente en la composición de ese metal, pese a ser también de aluminio como el resto de los moldes de cocina.

Las latas que conservan el dulce fueron diseñadas para eso mismo y no para meterlas en el horno. Por dentro están cubiertas con barnices, resinas o capas de estaño que reaccionan negativamente al calor.
Si se añade una mezcla de bizcochuelo y luego se expone a una temperatura alta, comienza a desprender sus componentes químicos y estos pasan directamente a la masa. Sin que se perciba a simple vista, la comida queda contaminada y con cada utilización es peor.
De este modo, si deseás cocinar una torta, lo mejor es que recurras a los moldes tradicionales de aluminio sin recubrir, vidrio templado o silicona. Estos materiales fueron preparados para estar expuestos al calor sin que desprendan sus componentes químicos y afecten a la comida.

Preferentemente, el vidrio es el más sano de todos, ya que no se degrada con el paso del tiempo y ofrece más seguridad para la salud de los consumidores. Además, conserva mejor el alimento y provee una distribución equilibrada del calor durante el proceso de cocción.
Si poseés este tipo de latas en tu hogar y no sabés qué hacer, pueden tener una utilidad significativa en tu jardín, al transformarse en macetas amplias para colocar flores o plantas aromáticas en rincones especiales donde el césped no llega. Otra opción es hacer manualidades como cajones para guardar diferentes elementos que no tengan un lugar propio dentro de casa.




