Una casa firmada por un arquitecto pionero del modernismo en Grecia se actualizó sin perder su tradicional elegancia.
1 minuto de lectura'
Hoy visitamos una casa de los años 60 firmada por Aris Konstantinidis, notable arquitecto modernista griego, y renovada íntegramente por la diseñadora de interiores Katerina Veremi Xynogala, que asumió la tarea con la premisa de preservar su identidad.
Nuevos contactos

Durante la reforma se eliminaron antiguos tabiques para crear espacios contemporáneos, más diáfanos y funcionales. De esa manera, quedan comunicados living, cocina y comedor.

Acotada, la paleta de colores es una aliada al servicio de otra emoción, más sensorial, centrada en la variedad de materiales y texturas.

La cocina tiene una disposición lineal definida por dos elementos: la isla de mármol griego y la sucesión de alacenas colgantes con frente de madera retroiluminadas.
Un patio que le da vida todo


Una suite aggiornada

Un panel de hierro hecho a medida divide el dormitorio del cuarto de baño. Tono y motivo remiten a las vetas características del mármol griego, que se usó en casi todos los ambientes.

Subsuelo lúdico
El viejo almacén del sótano quedó irreconocible. Aquí el muro de piedra se combinó con roble envejecido (MH Parquets), que se aplicó en el piso, en las bibliotecas bajas y en el amoblamiento de la cocina auxiliar. La reforma conservó las aberturas con sus dimensiones, pero reemplazó los marcos por modelos modernos con mejores prestaciones.

Escenográfica, la bodega decora y brinda una atractiva vista al comedor en la intimidad del subsuelo.


Galería frente al mar
Para comer al aire libre, una galería de lujo. Piezas de diseño y elementos antiguos se amalgaman en armonía gracias a un factor común: la nobleza de los materiales. La vista al mar completa la postal perfecta.

Más notas de Casas de playa
Vivir en "La Orilla". Un dos ambientes con aires playeros para una joven diseñadora gráfica amante del surf
Puertas abiertas. Por su calma, una casa de veraneo en La Pedrera se transformó en sede de encuentros permanentes
En Necochea. Entre el campo y el mar, una casa en un exclusivo barrio de Lobería donde el paisaje marca el diseño
1Perfecta para ella sola, compró una casa que había sido dividida en dos por su dueño anterior
2Un monoambiente que logra congeniar los espacios de trabajo, estar y descanso
3Un departamento de 150m2, incómodo por su distribución atípica, se reformó para darle a cada espacio un interés especial
4Llevaron la estética de su marca a un local y este fue el resultado








