Detuvieron a un empresario acusado de usurpar una casa en Cariló
Se trata de Mauricio Ríos, un empresario gastronómico de Mar del Plata que tenía nexos con el kirchnerista Rudy Ulloa
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MAR DEL PLATA.- El empresario Mauricio Ríos, recordado por protagonizar la usurpación de una vivienda en Cariló en tiempos de pandemia por coronavirus, quedó detenido luego de una serie de allanamientos ordenados por la justicia federal en el marco de una causa que lo involucra en el robo de una camioneta secuestrada junto a otros vehículos en aquella localidad.
La medida judicial, ordenada por el juez Santiago Inchausti, con intervención de la fiscal Laura Mazzaferri, sumó un segundo detenido, el secuestro de distintos elementos de interés para la causa y mantiene como sospechosos a otros dos sujetos que continúan en libertad.
Ríos está radicado en Mar del Plata, se ha movido durante los años en negocios vinculados a la gastronomía, la nocturnidad e incluso se lo vincula con la actividad en servicios de playa. Y su despliegue y crecimiento, según fuentes de la investigación, estaría relacionada a su cercanía con Rudy Ulloa, uno de los hombres fuertes del kirchnerismo en la provincia de Santa Cruz.
A Ríos lo encontraron en su domicilio del barrio Chauvin, hasta donde llegaron unidades de la Policía Federal para cumplir con el allanamiento y la detención. Según se pudo conocer, tenía programada una intervención quirúrgica por un problema de salud, por lo que la justicia hizo lugar al pedido de afrontar esta instancia bajo la condición de prisión domiciliaria.
El caso que se le imputa mantiene la calificación de encubrimiento agravado, por robo con armas, falsificación y uso de cédula verde y supresión de la numeración registral de un automotor. Se trata de una de camioneta Jeep Compass secuestrada, junto a otros vehículos, frente a la casa de calle Leñatero ocupada de manera ilegal por aquellos días de 2020, dominados por restricciones de circulación que imponía el protocolo de seguridad sanitaria por circulación y contagio de coronavirus.
Según pudo confirmar LA NACION, aquella camioneta fue robada a mano armada en mayo de 2019 en jurisdicción del partido de Avellaneda. Durante el allanamiento en Cariló se advirtieron irregularidades y quedó bajo custodia judicial.
Para justificar titularidad se presentó uno de los seis acusados que tuvo la causa de usurpación. Se llama Paul Echeverry y ayer quedó detenido junto a Ríos. En aquella oportunidad acercó documentación a tribunales y, de la labor de los investigadores del Departamento Judicial Dolores, surgió que el vehículo tenía cédula de titularidad fraguada. Por eso se declaró la incompetencia y se derivó la continuidad de la investigacion al fuero federal de la jurisdicción, con sede en Mar del Plata.
Precisamente en esta ciudad figuraba el domicilio del comprador. Fue objetivo de uno de los allanamientos ordenados en estas últimas horas. Corresponde a un taller cuyo titular también es un hombre involucrado recientemente en hechos delictivos: hace poco más de una semana fue condenado a cuatro años y medio de prisión como integrante de la que aquí se conoció como “Banda del millón”, que robó en varios departamentos.
El desalojo de la casa de Cariló se concretó a mediados de noviembre de ese año, luego de que los propietarios advirtieran no solo que había extraños en la casona con fondo de parque que tenía salida directa al Cariló Golf. Cuando anduvieron por allí, la encontraron pintada de otro color, en tonos más próximos al bordó, y hasta con nuevo nombre en el frente: “Volver a vivir”, la habían bautizado, según se leía en un cartel.

Allí se anoticiaron de denuncias de vecinos por ruidos molestos derivados de noches de cumbia a alto volumen e intenso movimiento de vehículos. Pronto supieron que era un rumor a voces, en ese bosque, de fiestas que allí se advertían en tiempos de limitación para reuniones.
Ríos, conocido por aquí como “El Gordo Maury”, quedó procesado entonces en la justicia ordinaria, que lo acusó de usurpación de vivienda, con intervención de la Fiscalía de Pinamar. Según se pudo conocer, la causa está encaminada a juicio. En la puerta de esa vivienda se secuestraron varios vehículos con algunas irregularidades en sus dominios. De allí viene la causa que ahora tiene la justicia federal en Mar del Plata y mantiene al empresario en prisión domiciliaria.
No es el único escándalo que involucra a Ríos. En 2022 su nombre volvió a asomar como tercero de un caso de asesinato: durante la celebración de su cumpleaños 51, en el local gastronómico de un parador lindero al faro, hubo una discusión entre dos de los más de 200 invitados, balas y un muerto.
La víctima fatal fue Maximiliano Rihl, de 44 años, oriundo de Canning. Recibió impactos de bala a manos de Juan Jesús Piero Pinna, también empresario, oriundo de Tucumán y conocido por allí como El Faraón del Pollo, nombre de su distribuidora avícola. Entonces trascendió que su novia por aquellos días y a quien acompañaba esa noche en esa fiesta era, precisamente, una hija de Rudy Ulloa.
El caso tomó aún mayor dimensión porque el autor del crimen escapó de Mar del Plata y fue buscado hasta que se entregó, paso que dio en la provincia de Tucumán, a la que había llegado sin ser interceptado por los policías que lo buscaban.
Ríos quedó ahora a disposición del juez Inchausti y se espera a que supere esta cirugía programada que tenía para ponerle fecha a la audiencia de formalización de imputaciones, que se realiza en sede del juzgado y con presencia de los imputados y sus respectivas defensas.
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