Sturzenegger fue al Senado y defendió la creación de sociedades no humanas: “No hay motivos para pensar que vayan a ser más inseguras”
El debate en comisiones del proyecto que permite crear organizaciones con base en la inteligencia artificial y los algoritmos continuará la semana próxima
4 minutos de lectura'


El ministro de Desregulación y de Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió esta tarde en el Senado el proyecto de reforma integral de la ley de sociedades, polémica iniciativa que entre sus disposiciones contempla la creación de agrupaciones automatizadas a partir del uso de inteligencia artificial (IA), que pueden prescindir del trabajo humano.
La presencia del ministro provocó, como suele ser costumbre cada vez que Sturzenegger visita el Congreso, un duelo verbal con el kirchnerismo, que acusa al funcionario por las políticas de ajuste del Estado aplicadas por el Gobierno de Javier Milei y que no pierde la oportunidad de recordarle su paso por las gestiones de Fernando De la Rúa y de Mauricio Macri.
En esta ocasión, Sturzenegger concurrió a la Comisión de Legislación General acompañado por la subsecretaria de Planeamiento Estratégico de la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, Paula Taddei, y el jefe de la Inspección General de Justicia (IGJ), Alejandro Ramírez.

“Vamos a hacer atractiva a la Argentina para que se instalen empresas de todo el mundo, pero que van a pagar impuesto a las ganancias en el país”, destacó Sturzenegger, en defensa de la apertura a la creación de nuevas figuras societarias comerciales que establece el proyecto.
En ese sentido, y en prevención a las críticas que recibiría el proyecto, el ministro negó que la creación de sociedades manejadas por la IA elimine la responsabilidad civil y legal de las empresas.
“No hay motivo para pensar que va a ser más insegura”, dijo Sturzenegger, quien citó como ejemplo de confianza en la inteligencia artificial el uso cotidiano que se hace de Google Maps. “No difiere del régimen de responsabilidad que tienen las sociedades anónimas; la sociedad respalda con su patrimonio”, abundó.
“Esto no va a quedar siendo un régimen jurídico inalterable, a medida que se vayan desplegando diferentes situaciones siempre habrá tiempo para adecuarlo”, se atajó el funcionario.

El kirchnerismo planteó su crítica al proyecto y evaluó la iniciativa como un mojón más de la política del gobierno libertario y su prédica de libertad de mercado. “El problema es el fin de todo esto y las mentiras de que vienen a modernizar el Estado, a derogar leyes obsoletas, que están construyendo seguridad jurídica y para traer más lluvia de inversiones”, cuestionó Martín Soria (Río Negro).
Para el kirchnerista patagónico, el proyecto de sociedades “va a ser el brazo armado del industricidio que estamos viviendo”, y se preguntó qué opinaría el GAFI, órgano internacional encargado del control del lavado de activos ilícitos, sobre esta reforma.
“Cómo puede aportar el desarrollo del país la creación de sociedades que no contemplan el trabajo humano”, remató Soria su crítica a la iniciativa. El ambicioso proyecto oficialista apunta a una reforma integral de la actual ley de sociedades a partir de la integración de herramientas tecnológicas en todo el ciclo de vida societario.
Entre sus innovaciones más revolucionarias, y polémicas, se encuentra la creación de la figura de la Sociedad Automatizada e IA (Inteligencia Artificial), que permite el uso de sistemas de inteligencia artificial para funciones operativas y toma de decisiones, llegando al extremo de contemplar la constitución de sociedades que desarrollen su objeto sin requerir de recursos humanos directos.

En el mismo sentido, se destaca la Sociedad Descentralizada Autónoma Operativa (DAO), la cual estará basada en protocolos digitales y contratos inteligentes que puede estructurarse de manera total o parcialmente autónoma de la actividad humana.
Además, incorpora a la ley marco la figura de la Sociedad por Acciones Simplificada (SAS), creadas por ley durante el gobierno de Mauricio Macri; simplifica la aplicación de la figura de la Sociedad Simple, al permitir su uso aún cuando carezca de instrumento constitutivo o trámite registral; y amplía la posibilidad de constituir sociedades unipersonales.
Además de permitir la digitalización y centralización de registros, habilita la operación remota, permitiendo las reuniones de los órganos de gobierno y administración de manera remota o mixta, y reconociendo la validez del voto por medios telemáticos.
También abre el juego a la admisión de aportes mediante bienes, derechos, créditos, activos digitales, y prestaciones, al tiempo que permite expresar el capital en moneda extranjera.
1Prensa y justicia: las obsesiones de Milei
2Jorge Macri preadjudicó el Canal de la Ciudad a la empresa del dueño de Carajo y Blender
3Ricardo Lorenzetti, juez de la Corte: “Nuestro Poder Judicial no tiene independencia porque no maneja su presupuesto”
4El tribunal que condenó a Lázaro Báez a 15 años volvió a rechazar su arresto domiciliario






