En cinco meses de obra y otros más de ambientación, este hogar en un clásico edificio de Av. Libertador se descontracturó para recibir a una madre con sus hijos pequeños.
2 minutos de lectura'
El diseño era bueno y la calidad, mejor aún. Pero resultaba evidente que la llegada de una madre joven con dos hijos chicos a este departamento de los años 70 iba a exigir una renovación de los espacios. “Tenían la necesidad de vivir en ambientes amplios e integrados; en un lugar más moderno y luminoso”, cuenta la arquitecta Lori Raffo Magnasco, asociada al estudio Marcelo Nougues Arquitectos y quien estuvo a cargo de la reforma y el interiorismo.

Hoy los espacios se aflojan y los clientes nos piden que hagamos desaparecer los límites que antes dividían las plantas en cubículos rígidos e independientes”
— Arq. Lori Raffo Magnasco, asociada al estudio Nougues, a cargo de la reforma y el interiorismo

Se eliminó un vano que dividía el living y retardaba la llegada de la luz

En cinco meses de obra y otros más de ambientación, se eliminaron divisiones para que la luz y las vistas llegaran a cada rincón; el parquet se reemplazó por uno más claro, y las paredes se despojaron y pintaron neutras para relucir la joya de la dueña de casa: una extensa colección de cuadros de arte abstracto que tiñe de colores y descontractura un clásico edificio de Avenida del Libertador para recibir a esta familia de tres.

Debido al gran interés de la clienta por el arte, las paredes se dejaron planas para colgar los numerosos cuadros que forman parte de su colección.

Una cocina para estar

“El empapelado y las cortinas de pana hacen que la cocina parezca más un lugar de estar. Juega a ser una suerte de office, un espacio intermedio y cálido”.

Una suite ambientada para el descanso

“Generamos un espacio silencioso que dista mucho del living, más cargado y colorido”.

La decoración despojada y los colores pasteles llevan sensación de tranquilidad al dormitorio.
Más notas de Antes y Después
En tres meses. Con construcción en seco, hicieron un quincho que se integra con naturalidad a su casa de veraneo en Pinamar
En Beccar. "Compramos esta casa, la primera que vimos, porque tenía la base para hacer una como de campo”
Reforma por etapas. Mirá el antes y el después de tres ambientes clave en esta casa de un barrio cerrado de San Isidro
1En tres meses, hicieron un quincho con construcción en seco que se integra con naturalidad a su casa de veraneo en Pinamar
2Una flamante casa en Luján con tres pérgolas “voladoras” gana calidez con piedra, madera y un paisajismo sensible
3Reforma de un PH de 84m2: se mantiene su encanto porteño y se optimiza el espacio familiar
4En Mallorca, una decoradora argentina y su marido compraron una caballeriza en ruinas y la convirtieron en su casa de verano mediterránea









