Parte de la historia arquitectónica de Barcelona se vislumbra en el recorrido de este dúplex en una construcción del siglo XIX.
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Antigua y moderna, Barcelona tiene magnetismo natural y la frescura característica de una ciudad con playa. Este departamento ocupa las últimas plantas de un edificio histórico en el Eixample, una extensa superficie que reúne las obras más emblemáticas de Gaudí (la Sagrada Familia, La Pedrera, la Casa Batlló) y barrios vibrantes de bares y restaurantes de moda.

A 70cm por sobre el nivel del living y con una exquisita selección de mobiliario, la terraza se disfruta también desde el interior.
Terraza 5 estrellas
La intervención de este penthouse en dúplex reservó la planta baja para los dormitorios. En el piso superior se pusieron en valor las dos terrazas para generar una circulación integrada entre éstas, la cocina, el comedor y el living.

Como el color teja de los ladrillos es tan marcado, nos volcamos por una paleta neutra introduciendo tímidamente el azul en piezas destacadas.”
— Verónica Mimoun, interiorista

Mística barcelonesa
Esta reforma llevaba implícito el desafío de condensar la riqueza de su entorno, y así lo entendió la interiorista Verónica Mimoun, quien proyectó una actualización desde el respeto por los elementos originales de la construcción.

En el comedor diario, simples tiras de led acentúan líneas y aportan teatralidad.

La tradicional bóveda con arcos de ladrillos planos que se popularizó en las residencias de las ampliaciones de Barcelona a mediados del siglo XIX fue el elemento que cohesionó el proyecto. Su aparición durante la obra fue como un refrescante aire marino que hoy sobrevuela y conecta los espacios y su identidad.

La bovedilla que se recuperó en la reforma es protagonista absoluta gracias a una distribución abierta que permite la entrada de luz desde las dos terrazas

Una apertura de casi cuatro metros sobre la fachada inundó de luz la cocina y le dio nueva vida a esta terraza convertida en un spot con vista a las alturas de Barcelona.

El área privada, abajo
Rediseñar los espacios exteriores habilitó nuevos usos y una distribución singular con las áreas sociales en planta alta reservando el nivel inferior para la intimidad de los dormitorios.



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