
Mientras en la ciudad de Buenos Aires ir “al polo” es ir al predio de Palermo, en Coronel Suárez ir “al polo” es reunirse en este club antológico. Fundado en 1928, está en la entrada a la ciudad del mismo nombre y expone trofeos, fotos y camisetas con mucha historia. Son reliquias que hablan de los éxitos del Coronel Suárez Polo Club, con su escudo en aspa azul y colorado, típica insignia ecuestre. Aquí oficia de anfitrión Sebastián Harriott, presidente del lugar, ex polista profesional y portador de un apellido con estirpe en este deporte.



Sebastián es nieto de Juan Carlos Harriott –“el que empezó”–, hijo de Alfredo y sobrino de Juancarlitos Harriott, máxima figura del club y quien ganó más veces el Campeonato Abierto Argentino de Polo (tiene 20 y es seguido de cerca por Adolfo Cambiaso, con 19). Todos jugaron en este club que nació a fines de la década del ’20 y tras una primera asamblea de la que participaron personajes legendarios de este deporte del taco y la bocha. Sebastián cuenta que la integraban miembros de las familias Garrós y Alberdi, que hasta entonces se juntaban en la estancia La María, de María Alberdi de Garrós, para taquear entre amigos y cuando al deporte todavía le faltaban décadas para volverse profesional. “En ese entonces, Suarez armó un muy buen equipo y ganaron un montón. Ahí estaba mi abuelo, que se alzó con ocho Abiertos”, apunta el presidente del club en relación al Campeonato Argentino de Polo que se disputa todas las primaveras en el Campo Argentino de Polo de Palermo. Agrega que su papá y su tío luego lograron conformar el primer equipo de 40 goles de hándicap de la historia. Llegaron a ese nivel con dos hermanos Heguy, Horacio y Alberto, de Intendente Alvear.
Desde entonces, el club de Coronel Suárez, a 550 kilómetros de Capital Federal y al sudoeste de la provincia de Buenos Aires, se convirtió en el más ganador del Campeonato Abierto Argentino de Polo, que es el más importante y convocante del mundo. Levantaron el trofeo 26 veces, con diferentes jugadores, pero siempre con la misma camiseta.



“Este lugar se llena de gente cada vez que hay un partido. Jugamos dos torneos grandes: la Copa Belgrano y la Tres de Febrero. Como tenemos buenas canchas y mucha trayectoria, vienen grandes jugadores de clubes de Cañuelas o General Rodríguez”, señala Sebastián sobre colegas de equipos más taquilleros de la actualidad. Y detalla que después de los Harriot, Coronel Suárez aportó jugadores consagrados como Juanma Arriola, Celestino Garrós y Benjamín Araya, que ahora es presidente de la Asociación Argentina de Polo.
Hasta 2006 y después de 14 años sin participar, Suárez tenía dos equipos jugando el torneo más importante. Sebastián estaba en uno. En paralelo, y con el polo ya profesionalizado, cuenta que viajó por el mundo contratado como polista para patrones de Francia y otras partes de Europa. “El profesionalismo arrancó en los ‘90. Todavía era amateur en la época de mi papá y mi abuelo. Viajaban por todo el mundo, pero no cobraban un peso. Y se cuidaban como boxeadores. Si tenía un casamiento, mi papá iba ya comido. No se le ocurría probar un helado en toda la temporada. Eso sí, nada de ir al gimnasio. No hacían pesas, ni nada”, rememora sobre un tiempo donde lo deportistas y los caballos no tenían nada que ver con “las escuderías” que son los equipos de ahora.


Sobre los cambios en el desarrollo del juego, explica: “Antes se jugaba a los pases. Era más abierto y dinámico. Después se volvió más trabado. Ahora los jugadores son muy habilidosos y no quieren soltar la bocha. Además, está el arte de jugar con patrones del exterior, que suelen tener muy bajo hándicap. Algunos quieren que les pases la pelota y jugar, y otros solo quieren ganar”.
En relación al vínculo de polo con su ciudad, Sebastián Harriot resume: “Si nacés en Suárez, sabés andar a caballo. Porque si no tenés campo, tenés un amigo que tiene y te invita”. Y no niega que posiblemente “sea un deporte de elite”, pero aclara que es mucho más que eso. Es toda una industria que da trabajo a veterinarios, herreros y petiseros, además de polistas, que están dispuestos a viajar por el mundo para sacrificarse y dar cátedra en materia de campo y caballos.
Datos útiles
Coronel Suarez Polo Club. Av. 12 de Octubre y Jujuy, Coronel Suárez. T: (2926) 47-5375. IG: @coronelsuarezpoloclub
Oficina Turismo Coronel Suárez. Tienen buenos programas para disfrutar programas de aventura al aire libre y hay buenos guías que comparten la historia de la localidad. Av. Casey 2090. T: (2926) 51-6015. IG: @suarezturismo
La Casa Hotel Boutique. Hotel céntrico, de ocho habitaciones y muy bien puesto. Desde $107.000, la doble con desayuno. Av. Alsina 313, Coronel Suárez. T: (2926) 42-2222. IG: @lacasahotelboutique

La Mestiza. Junto al local de la misma marca, restaurante con buenos platos de carnes y pastas. Todos los días, de 8 a 15 y de 18.30 a medianoche. Brandsen 112. T: (2926) 51-7895. IG: @lamestiza_cafe.cs
Penguin Coffee Shop. Hacen café de especialidad y lo ofrecen en una confitería. Delante del tostadero de la marca sirven variedad de tortas y alfajores. Manuel Belgrano 1337. T: (11) 2404-5682. IG: @penguincoffee.roasters






