Un buque cargado de químicos chocó a un petrolero y a un barco con asfalto en el río Paraná
El tanquero con bandera de Panamá colisionó las naves que estaban amarradas en puerto; la Prefectura reorganizó la navegación
3 minutos de lectura'

El puerto de Campana fue escenario de un incidente fluvial que activó alarmas y requirió de la intervención de la Prefectura Naval Argentina para reencauzar la navegación por el río Paraná y evaluar daños, especialmente monitorear cualquier riesgo de alto impacto ambiental en función de las cargas peligrosas embarcadas en las naves implicadas, circunstancia que para este mediodía ya había sido descartada.
El Ginga Bobcat, un tanquero de bandera panameña, se dirigía hacia el puerto General San Martín, donde debía descargar 10.300 toneladas de ácido sulfúrico en la base de Terminal de Fertilizantes Argentinos SA (TFA); ese producto químico se utiliza para la producción de fertilizantes.

Navegaba a unos 8 nudos cuando, por motivos que son ahora objeto de investigación pericial, embistió al Helios, un petrolero registrado en Islas Marshall que estaba amarrado en el muelle de la terminal de Pan American Energy (PAE). El tanquero cargaba combustibles para transportarlos río arriba hacia los puertos cerealeros del complejo San Lorenzo.
Según informó a LA NACION la Prefectura, el práctico del Ginga Bobcat informó a la fuerza de seguridad federal que había colisionado con el tanquero amarrado en la Toma C de la terminal de PAE por causa de un “desgobierno” en el control de la enorme nave de 160 metros de eslora.

En esa misma terminal de Campana estaba amarrado el Atlantic Asphalt, un tanquero de carga de asfalto y brea de bandera de Islas Marshall que sufrió un roce que dejó marcas en su casco.
La violencia del abordaje quedó evidenciada en los daños que se advertían a simple vista: el Helios presentaba una importante brecha en la parte derecha de la popa, lo que se conoce como aleta de estribor. El casco del Ginga Bobcat, en tanto, tenía agujeros en el punto de contacto en su amura de babor, casi en la punta de la proa, del lado izquierdo.

Personal de la Prefectura Naval Argentina desplegó un operativo para brindar seguridad a la navegación en Campana tras la colisión a la altura del kilómetro 96 del río Paraná.
La situación está controlada, pero bajo minucioso monitoreo a los efectos de verificar que no se hayan producido vertidos de combustible o químicos en las aguas. Inicialmente, todo indica que no hubo pérdidas, ya que los daños en los buques se produjeron bastante por encima de su línea de flotación y no afectaron las áreas de carga de materiales inflamables y contaminantes.

Voceros de la Prefectura explicaron que el Ginga Bobcat fondeó de emergencia en el kilómetro 98 del río, fuera del canal principal de navegación, mientras se notificaba a la agencia marítima para que destaque un remolcador para brindar asistencia.

El Helios, en tanto, quedó amarrado en el punto de impacto, a la espera de recibir reparaciones provisionales.
“Personal especializado de la Prefectura comprobó que todos los tripulantes se encontraban en buen estado de salud y que no se habían producido hechos contaminantes. Asimismo, se emitió un aviso a los navegantes para gestionar el tráfico en la zona, mientras se comprobaba el estado general del buque siniestrado”, informó la fuerza de seguridad federal.
1Violencia de género: detuvieron a un hombre por amenazar a su pareja con un cuchillo e incendiar su casa
2Cuatro muertos y tres heridos por un choque entre dos autos cerca de Sierra de la Ventana
3Discutían por un vehículo mal estacionado, buscó un arma y mató a su vecino
4El socio del youtuber Yao Cabrera irá a juicio acusado de haber abusado de una joven en un country






