Acusan a las tres compañías, que dominan el 90% del mercado de memorias del mundo, de inflar los precios
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El mercado mundial de semiconductores enfrenta una tormenta perfecta. El 25 de junio de 2026, los tres mayores fabricantes de chips de memoria del mundo —Samsung, SK Hynix y Micron— fueron objeto de una demanda colectiva federal ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California. La demanda acusa a este triunvirato, que controla más del 90% de la producción mundial, de coordinar ilegalmente la reducción del suministro de memoria RAM para forzar una subida estrepitosa de los precios.
Un oligopolio bajo la lupa judicial
La demanda alega que los fabricantes han violado leyes antimonopolio como la Ley Sherman, utilizando la gestión de inventarios como pretexto para realizar recortes en la producción. Según el texto legal, los demandantes sostienen que el aumento de precios no responde únicamente a las condiciones del mercado (la falta de componentes fue explicada por una orientación de la producción a abastecer a los centros de datos donde funciona la IA), sino a una coordinación deliberada facilitada por un entorno de secretos comerciales y estrictos controles de exportación que impiden la entrada de nuevos competidores.
Esta no es la primera vez que estas empresas enfrentan cargos similares; en 2005, Samsung y SK Hynix ya tuvieron que pagar multas millonarias tras declararse culpables de conspirar para fijar precios de la memoria DRAM. En la actualidad, los demandantes señalan que el precio de la memoria DDR5 subió más de un 450% desde septiembre de 2025.
¿Es real la escasez?
Los fabricantes aseguran que la escasez es producto de la explosión del uso de la inteligencia artificial generativa, y que la producción se desplazó masivamente hacia la Memoria de Alto Ancho de Banda (HBM), esencial para aceleradores de IA como los de Nvidia, lo que acotó los recursos destinados a la memoria RAM convencional para el mercado de consumo.
Además, existen “restricciones estructurales” que limitan la capacidad de respuesta, incluyendo ciclos de construcción de fábricas extremadamente largos, retrasos en la entrega de equipos especializados y falta de mano de obra cualificada. Esta situación ha llevado al cierre de divisiones enfocadas al consumo, como la filial Crucial de Micron, para priorizar a los grandes clientes corporativos.
Inversiones billonarias para el futuro
Para intentar “rescatar el mercado”, los tres gigantes, que superaron el billón de dólares de valuación de mercado en mayo, por primera vez en su historia, han anunciado planes de inversión que superan los 1,5 billones de dólares. Micron ha comprometido más de 150.000 millones de dólares en nuevas capacidades, incluyendo mega-fábricas en Idaho y Nueva York. Por su parte, Samsung y SK Group presentaron un plan conjunto de diez años valorado en 1,3 billones de dólares para construir infraestructura de semiconductores e IA en Corea del Sur.
A pesar de estos movimientos, los analistas advierten que la oferta seguirá siendo ajustada hasta al menos 2028, transformando la memoria de un componente genérico a un recurso estratégico de difícil acceso: en un smartphone de gama media o baja, por ejemplo, los chips de memoria ya representan la mitad del costo. El tribunal ahora deberá determinar si esta crisis fue una consecuencia inevitable del progreso tecnológico o un plan coordinado para maximizar beneficios a costa del consumidor global.
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