Pedro Sánchez se refirió a Cataluña como un “país” independiente y generó polémica
El mandatario del gobierno español se sumó al debate sobre la constitución de una República Catalana independiente del Estado español; no fue la primera vez que lo hizo
3 minutos de lectura'
En un careo con dos de sus mayores opositores, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se refirió a España y a Cataluña como dos naciones separadas, reconociendo a este último como un país independiente. De esta forma, el mandatario izquierdista se sumó a un debate que desde hace años cruza la política y la sociedad: los intentos de constituir una República Catalana independiente del Estado español.
En una sesión parlamentaria frente a Alberto Núñez Feijóo (del Partido Popular) y Míriam Nogueras (de Junts), Sánchez defendió las políticas migratorias de regularización de su gobierno y consideró que los extranjeros son personas que “contribuyen al crecimiento del país”. En ese punto, según consignó El Mundo, aseguró que “su Gobierno hará de Cataluña y España países mejores”.
Esta no fue la primera vez que el líder del PSOE hace alusión al proceso independentista —o procès, como le dicen los locales—. Hace un año, durante la reunión Anual del Círculo de Economía en Barcelona, ya había afirmado que España y Cataluña eran “países extraordinarios”.
Sánchez se encuentra en Barcelona para patrocinar una cumbre de líderes mundiales de la izquierda. Entre los dirigentes presentes figuran el presidente brasileño, Lula da Silva, el colombiano Gustavo Petro, el sudafricano, Cyril Ramaphosa, y la mexicana Claudia Sheinbaum en la que será su primera visita a España tras años de tensiones bilaterales por la negativa de Madrid de disculparse por la colonización. La presencia argentina estará cubierta por el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.
Asimismo, también asistirán al cónclave —que tiene objetivo visualizar una alternativa programática de izquierda a la ola conservadora liderada por Donald Trump— el gobernador de Minnesota Tim Kaine, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera y el presidente del Partido Socialista Europeo, el sueco Stefan Löfven.
El principal interés del encuentro fue más bien simbólico: la unión de las izquierdas de ambos lados del Atlántico en un momento de gran agitación geopolítica a nivel global. A su vez, uno de los objetivos de la cumbre es realzar la imagen de Sánchez como referente del progresismo a nivel mundial.
Además de su postura independentista, Sánchez siempre se opuso a cualquier tipo de complicidad con la ofensiva israelí en Gaza, se plantó ante las exigencias de Trump de multiplicar el gasto militar o de colaborar en la guerra contra Irán.
La próxima cita electoral para Sánchez será el 17 de mayo con las elecciones en Andalucía, la comunidad española más poblada. El propio Lula da Silva también se enfrentará pronto al desafío de la reelección. A pesar de su popularidad a nivel internacional, ni Sánchez ni Lula tienen garantizada la victoria en su propia casa. Pero al menos, este fin de semana en Barcelona se tradujo en la firma de una serie de acuerdos estratégicos y comerciales.
Otras noticias de Pedro Sánchez
1EE.UU. incauta un petrolero en Asia y apunta contra China: “Un regalo para Irán”
2La marea plateada: la transformación demográfica de América Latina
3Qué se sabe de la nueva tregua de Trump con Irán en la guerra de Medio Oriente
4Las fotos de las fiestas con deportistas que organizó la agencia investigada por prostitución y drogas en Italia






